Bienvenidos a mi Pueblo

El videojuego nacido en un pequeño pueblo que llegó a las grandes ligas

Desde Labordeboy (900 habitantes), Santa Fe, una emprendedora impulsada por nuestro programa Yo emprendo en mi pueblo llegó a las exposiciones más importantes de la industria del videojuego con un proyecto educativo que busca concientizar sobre un trastorno frecuente en niños y adultos.

 

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Natasha Dubrowsky es emprendedora y desarrolladora de videojuegos. Vive en Labordeboy, un pequeño pueblo de la provincia de Santa Fe y participó del programa Yo emprendo en mi pueblo, de la Fundación ES VICIS.

Su recorrido demuestra cómo el acompañamiento, la planificación y una oportunidad concreta pueden transformar una idea en un proyecto con impacto real.

Gracias al trabajo realizado junto a su mentora Romina Gleria, en Yo emprendo en mi pueblo y al incentivo económico recibido tras obtener el segundo premio de este programa, Natasha logró ser seleccionada por una incubadora de videojuegos y participar en dos eventos clave del sector:

  • XR – Exposición de la Industria Rafaelina de Videojuegos, una muestra que reúne desarrollos de videojuegos de toda la provincia de Santa Fe. Allí, su proyecto fue el único proveniente de un pequeño pueblo, en un espacio dominado mayormente por producciones de Rosario, Santa Fe y Rafaela.
  • Expo EVA, la exposición de videojuegos más grande de la industria argentina, que concentra a desarrolladores, estudios, inversores y referentes del sector a nivel nacional.

Llegar a estos escenarios no fue casual. Natasha cuenta que antes de participar en el programa tenía muchas ideas, pero le costaba ordenarlas: “Tengo muchas ideas en la cabeza y me cuesta mucho bajarlas a tierra. Justamente Yo emprendo en mi pueblo me ayudó a eso: a dejar de fantasear y empezar a ejecutar”.

“Empecé a trabajar en los documentos, a visionar dónde veía la empresa y cómo me veía yo. No quería hacerlo sin un propósito”, destacó.

 

Ese proceso la llevó a definir una misión clara: desarrollar videojuegos inmersivos, que no solo entretengan, sino que también enseñen. “Estoy cansada de los juegos casuales en los que no aprendés nada. Por eso, uno de los pilares más importantes es que el jugador tenga que pensar. No le vamos a solucionar nada, porque hoy se abusa de tutoriales y ayudas constantes para los jugadores”.

 

La experiencia en Yo emprendo en mi Pueblo también le permitió priorizar objetivos concretos: “En esa oportunidad fue que definí que uno de mis objetivos para 2025 era llegar a la Expo EVA, la exposición más importante de la industria del videojuego en Argentina”.

 

El camino no fue fácil. Natasha no llegó sola con los tiempos de desarrollo y decidió sumar a Kevin, hoy su socio. Más adelante, el proyecto fue seleccionado por una incubadora de videojuegos santafesinos que buscaba potenciar desarrollos de la provincia. “Eran solo 10 lugares y pedían muchísimos requisitos y fuimos uno de los primeros juegos elegidos”, menciona con alegría y orgullo. 

 

Esa selección fue determinante: permitió el ingreso tanto a la Expo EVA como a la exposición realizada en Rafaela.

 

Además, el premio económico otorgado en el marco de Yo emprendo en mi pueblo, que destacó el valor de su emprendimiento, le permitió realizar inversiones clave para avanzar en el desarrollo del proyecto: “El juego está desarrollado en un motor gráfico que es bastante caro. Con el premio pude comprar equipos y materiales para que el motor corra bien en la computadora. Eso fue súper importante”.

 

Nina Moreau: un videojuego para empatizar y pensar estratégicamente

El proyecto que Natasha presentó en ambas exposiciones se llama Nina Moreau, un que pone en el centro la experiencia de una detective que convive con una neurodivergencia que hoy la ciencia denomina AuDHD, es una co-ocurrencia de un trastorno dentro del espectro autista y Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad. 

“En el juego no se menciona ningún diagnostico. Como la historia pasa a fines de los 70, ella simplemente se siente ‘rara’ o excluida en un sistema que no la entiende pero «piensa» y «siente» de una manera particular”, describe Natasha

 

Inspiración personal

“Mi mayor inspiración para el desarrollo del personaje de Nina Moreau fue mi viejo y mi propia experiencia para las mecánicas del juego. Muchas veces me costaba poner mi neurodivergencia en palabras, así que diseñé el juego para que los demás puedan vivirlo desde adentro en lugar de recibir una lección médica”, explica Natasha. 

 

También explica que en el juego hay muchas mecánicas inspiradas en la mente neurodivergente:

Hiperfoco: Cuando se activa, reduce los estímulos externos (sonidos y luces) y resalta las pistas clave para atar cabos.

Stimming: Conductas repetitivas que las personas usan para autorregularse —especialmente comunes en personas dentro del espectro autista, pero también presentes en personas con TDAH, ansiedad o incluso neurotípicas. Es una mecánica que puede ayudar o molestar al jugador al momento de unir las pistas.

Hiperfijación (Fotografía): Nina es aficionada a la fotografía; usa su cámara Polaroid para registrar pistas y escribir sus cMi mayor inspiración parta el desarrollo del personaje de Nina Moreau fue mi viejo y mi propia experiencia para las mecánicas del juego. Muchas veces me costaba poner mi neurodivergencia en palabras, así que diseñé el juego para que los demás puedan vivirlo desde adentro en lugar de recibir una lección médica.onclusiones en una libreta.

Desde un pequeño pueblo santafesino hasta los principales escenarios de la industria nacional, la historia de Natasha muestra que cuando se combina con planificación, acompañamiento y oportunidades concretas, el impacto se multiplica.