El programa Bienvenidos a mi Pueblo, desarrollado por la Fundación ES VICIS e implementado en Argentina, inicia su primer proyecto en Sudáfrica, llevando su modelo de desarrollo comunitario a nuevos territorios.
En los últimos diez años, la Fundación ES VICIS ha desarrollado en Argentina un modelo estructurado para la revitalización de comunidades rurales, basado en tres pilares: organización comunitaria, generación de datos territoriales y fortalecimiento del ecosistema emprendedor.
Este modelo comenzó su expansión internacional con un piloto en OR Tambo, Eastern Cape —región emblemática vinculada a Nelson Mandela. La iniciativa se lleva adelante junto a Mamphela Ramphele —médica, académica y referente social del desarrollo en África— y su organización Reimagine South Africa, que impulsa una renovación social y económica basada en el liderazgo ciudadano. Además, cuenta con el acompañamiento de la Embajada de Suiza en Sudáfrica y la House of Traditional Leaders, institución vinculada al legado de Mandela (Madiba).
El último marzo, Cintia Jaime y Daniel Winzenried, co-fundadores de Es Vicis y directora y presidente de la organización, visitaron las cuatro comunidades de Sudáfrica donde comenzará a implementarse Bienvenidos a mi Pueblo, dando inicio a esta nueva etapa.
Cintia Jaime destacó una asombrosa coincidencia: “Tabase Mission, una de las cuatro comunidades que integran esta etapa, comparte la misma latitud que Colonia Belgrano, el punto de partida en Argentina, reflejando paralelismos también en sus desafíos: infraestructura limitada, emigración juvenil y acceso restringido a oportunidades”.
El proyecto
La metodología a implementar permite organizar a la comunidad, generar información clave para la toma de decisiones y articular a los distintos actores del territorio. A partir de este proceso, se identifican oportunidades y se impulsan soluciones concretas (plugin solutions) —en vivienda, conectividad, educación o financiamiento— adaptadas a cada comunidad y con fuerte protagonismo local.
Este enfoque no solo fortalece el desarrollo emprendedor y el liderazgo, sino que también pone en valor el potencial de cada lugar, facilitando la llegada de nuevas oportunidades, familias y perfiles que contribuyen a su crecimiento.
Este paso marca un hito en la proyección global del modelo, demostrando que el desarrollo de los pueblos puede construirse desde la comunidad… y también trascender fronteras.


